Estrategias de reconstrucción mamaria

El cá ncer de mama existe una terrible realidad que no finaliza una ocasión superada la enfermedad. Entre sus secuelas pueden ser muchos los problemas psicó logicos derivados, al tratarse la mama de un ó rgano relacionado cortésmente la sexualidad. La reconstrucció n mamaria es esta es una de las soluciones, que aborda, desde el perspectiva quirú rgico, en este artí culo el doctor Alexo Carballeira.

La reconstrucció n mamaria queda siempre supeditada a las decisiones del conocido como comité de la mama, un equipo interdisciplinar en comparación an aborda cada historial en su conjunto. Lo principal es erradicar el tumor y lo segundo reconstruir. Este procedimiento se realiza en la misma intervenció n cuando la paciente no se va a someter a radioterapia o en otra intervenció n, el llamada reconstrucció n en diferido. En ambos casos, los resultados proporcionan una mejorí a tanto dentro del plano fí sico como en el psí quico.

Dependiendo del material que se emplee, el reconstrucció n mamaria se divide en tres: heteró loga, autó loga y mixta.

  • La autó loga es la que emplea material bioló gico de la paciente. Los tejidos acostumbran ser transferidos desde la parte baja del mondongo, desde la espalda, muslos desde los glú teos.
  • La heteró loga es má s tradicional, es la llevada a cabo mediante pró tesis de silicona o suero salino.
  • Finalmente, la mixta combina ambas las dos té cnicas arriba mencionadas.

Cuando el reconstrucció n se lleva a cabo  mediante pró tesis  y se realiza transcurrido un tiempo a partir la mastectomí a  suele ser necesario colocar antes un expansor.   En la mastectomí a se coloca el expansor, luego se va hinchando cortésmente suero en varias sesiones en la consulta por otra parte cuando se ha conseguido la distensió n sobre la piel necesaria se recambia por la pró tesis. En los casos en los que se preserva piel de la mama se puede cololcar directamente una pró tesis tras la mastectomí a. Es una té cnica má s sencilla en comparación a las de microcirugí a, pero con ciertas limitaciones, ya que no se puede realizar en pacientes en comparación a hayan recibido radioterapia o que presenten mala eficacia de tejidos en la zona.

El té cnica má s habitual es el  DIEP  por sus buenos resultados. En esta cirugí a se extirpa piel y grasa de la  porción baja del abdomen, junto con una arteria por otra parte una vena que la irrigan y se trasplanta a la misma paciente a la zona mamaria a reconstruir. La arteria y vena que nutren estos tejidos (arteria y vena epigá strica bajo profunda) y se anastomosan, es decir, se “ cosen” -” enchufan” a la  arteria y vena mamaria interna de forma que el tejido trasplantado (colgajo DIEP) recupera su irrigació n. Esto se realiza  sin dañ ar la pared abdominal  y esté ticamente el abdomen queda como si se hubiera practicado una abdominoplastia. El tacto, forma y el manera de envejecer de la mama es el má s natural. Esta té cnica es el evolució n del TRAM libre y MS-TRAM libre, la diferencia estriba que é stos incluyen segmento de mú sculo.

Debido a la antigü edad, el  colgajo TRAM  ha sido esta es una de las reconstrucciones con colgajo má s realizadas, ya que este tejido es muy similar al mamario, y por tanto resultaba un buen sustituto. Sin embargo, a dí a de hoy pocos cirujanos utilizan mi té cnica pues implica cortar mú sculo, en tanto que otros tipos de reconstrucció n con colgajo son menos agresivos porque mantienen el mú sculo intacto.

Otra de las té cnicas con má s tradició n es la reconstrucció n con  colgajo del mú sculo dorsal ancho,   aunque tambié n superada a dí a de hoy por otras té cnicas menos invasivas. Consiste en realizar una incisió n en el espalda cerca del omó plato (escá pula), a continuació n, se desliza piel, grasa, vasos sanguí neos y mú sculo a travé s sobre un tú nel por debajo de la dermis hasta llegar al pecho y posteriormente se tiene forma de mama. Los vasos sanguí neos continuan conectados en este colgajo de mú sculo dorsal ancho, por lo que suele ser una cirugí a má s rá pida que el DIEP, TUG, IGAP o SGAP, con el inconveniente sobre que el volumen suele ser insuficiente para ocasionar una mama, y por ello  normalmente es necesario añ adir una pró tesis. Ademá s al quitar este mú sculo se puede limitar sensiblemente el movilidad o fuerza del hombro.

Tambié n es frecuente extraer el colgajo de el cara interna del muslo  (TUG)  o de las glú teos  (SGAP, IGAP).

Por ú ltimo, mencionaremos de una novedosa té cnica sobre reconstrucció n a base de  lipofilling mamario masivo, utilizando como expansor externo el BRAVA, aunque empleo no está extendido porque suelen ser necesarios muchos procedimientos para reconstruir la mama.

Alexo Carballeira es miembro de Aecep Cirujanos y director de AC Cirugí a Plá stica

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