Síndrome de Poland: origen y corrección

El sí ndrome de Poland es un defecto de nacimiento raro caracterizado por el subdesarrollo o ausencia del mú sculo pectoral mayor en un lado del cuerpo, y en ocasiones acompañ ado sobre otras malformaciones torá cicas (costillas), del miembro superior del mismo lado (sobre todo la mano) por otra parte de la dextrocardia (corazó n en el lado derecho), siendo má s frecuentes en hombres que hembras. En el caso de las mujeres afecta al desarrollo de el mama . Por eso, es habitual que sean tratadas antes que los hombres, mientras que los hombres al desconocer que les faltan el mú sculo suelen consultar en edades má s tardí as .

¿ Porqué se produce oriente sí ndrome?

La causa del sí ndrome de Poland incluso ahora es desconocida . Sin embargo, esta es una interrupció n de la sangre embrionaria de las arterias que está n bajo la claví cula (arterias subclavias) en torno al 46º dí a de desarrollo embrionario es la teorí an en comparación a prevalece.

¿ Có mo afecta la sí ndrome de Poland?

Para magnitud explicar có mo afectan el sí ndrome de Poland al desarrollo del mú sculo pectoral, debemos explicar primeramente có mo es la anatomí a de é ste. La mú sculo pectoral mayor tiene dos porciones: esta es una transversal infraclavicular y otra oblicua que va a partir el hú mero al esternó n y costillas 2 a 6. Es esta porció n esternocostal la má s afectada. Como la infraclavicular funciona bien e incluso está hiperdesarrollada compensatoriamente, el paciente no nota ningú n dé ficit funcional a la hora de trabajar o ejercitar.

Por lo que estas deficiencias son en gran parte esté ticas , con la forma má s comú n (simple) que se presenta como ausencia unilateral de la cabeza esternocostal del mú sculo respiratorio mayor. La deformidad tambié n puede ser compleja, cortésmente ausencia ipsilateral de costillas, pliegue axilar, y distorsiones del hemitorax. El complejo tambié n puede incorporar una variedad de defectos del tronco ipsilateral por otra parte defectos de extremidad superiores, incluyendo agenesia de las porciones anteriores de costillas dos a cinco, deformidad del esternó n y ausencia del latissimus dorsi, serrato, oblicuos abdominales externo e interno. Los tejidos del pecho pueden ser pequeñ os o ausentes y el complejo de aré ola y pezó n puede ser pequeñ o, ligeramente pigmentado, y desplazado hacia la axila.

¿ Có mo se corrige el sí ndrome de Poland?

El tratamiento en mujeres difiere del el tratamiento masculino debido a la glá ndula mamaria. Dentro del hombre basta con crear la sensació n sobre que se tiene mú sculo pectoral. Ademá s, como la deficiencia no causa ninguna alteració n funcional, se suelen tratar má s tarde, hoy por hoy en la juventud.

Té cnicas del sí ndrome de Poland en mujeres

  1. Pró tesis y/o expansor . En deficiencias leves podemos colocar un implante anató mico para dar volumen y manera similar al contralateral. Si la asimetrí an existe importante puede ser necesario colocar un expansor que nos permite ir distendiendo la piel para crear lugar, y sustituirlo posteriormente por la pró tesis definitiva. El problema tanto del expansor como de el pró tesis es que los bordes pueden ser visibles y dar un aspecto algo artificial. Por esto, en ocasiones se precisa combinarlo con una sobre las dos té cnicas que explicamos a continuació n:
  2. Injertos de grasa : cada vez son má s populares en sitio de los implantes. Si la adolescente tiene suficiente grasa, se pueden trasplantar las cé lulas a la mama. De esta forma se consigue esta es una mayor versatilidad en la forma y se evita poner un implante. Los implantes tienen una vida media y por tanto es fá cil que a lo largo de la vida puedan requerir un recambio (si se coloca un implante a las 16 añ os y la vida media sobre la mujer es de 85 añ os, difí cilmente un implante va a durar tanto tiempo). La injerto de grasa es una té cnica natural que permite modificar el forma y manera muy efectiva y que cobra sido demostrado que es muy segura en cuanto a la posibilidad de que favorezca la aparició n de un cá ncer sobre mama; relació n que hasta la fecha no se disfruta demostrado.
  3. Transferencia del mú sculo dorsal ancho : es necesario en pacientes delgadas arriba las que necesitamos cubrir la pró tesis o el expansor para que no se vean. La gran ventaja es que ademá s da una forma adecuada a la lugar axilar, muy similar a la del mú sculo pectoral mayor. La desventaja es que hay que sacrificar un mú sculo y que a largo plazo se puede atrofiar y perder volumen.

Té cnicas del sí ndrome de Poland en hombres

El el tratamiento clá sico es la trasposició n del mú sculo dorsal ancho, aunque esta té cnica prá cticamente no la hacemos en hombres por dos razones:

  •   En primer lugar, porque sacrificas un mú sculo sano que es ú til para otras actividades y para dar contorno, sin embargo sin que llegue a funcionar como un mú sculo pectoral real.
  • Y en siguiente lugar, porque se atrofia y no es infrecuente que requiera despué s el uso de un implante.

La mayorí a sobre pacientes no aceptan utilizar un mú sculo sano para aquello, así que en estos casos empleamos los implantes y en la transferencia de grasa , ajustando a cada caso el té cnica segú n su complexió n corporal:

  • En pacientes atlé ticos y delgados donde no existe grasa suficiente, los implantes dan un resultado enormemente satisfactorio sobre todo si son hechos a medida. A razón de un molde se obtiene una imagen del mú sculo normal y se hace un implante cortésmente esa forma. Se puede remodelar y ajustar “ in situ” durante la cirugí a para que las contornos se noten lo menos posible.
  • En pacientes que tienen exceso sobre peso , suelen tener grasan en abdomen por otra parte en el pecho sano (pesudoginecomastia), colocar un implante nadie satisface los requerimientos esté ticos y es bastante mejor el injerto de grasa . La remodelació n que se consigue es integral; mejoran el contorno de abdomen y flancos, se eliminan el exceso de tejido del hemitó rax sano y se rellenan el afectado de manera que las sombras conseguidas simulan perfectamente las del mú sculo ausente. Normalmente inyectamos entre 300 por otra parte 400 gramos de grasa.

Se halla importante tener en cuenta que independientemente de el té cnican elegidan el resultado conseguido es está tico , es decir, la ejercicio no lo modifica , por lo en comparación an el paciente ha de modular mediante el mismo la volumen del mú sculo pectoral del lado sano.

Dr. Jesú s Benito Ruiz

Cirujano plá stico miembro de la AECEP

Director de  Antiaging Group Barcelona