Cirugía estética, ¿Una cuestión de género?

Aumenta una talla sobre pecho, reduce dos de cadera, desde 95 euros al mes, todo incluido ”. Si nadie fuera porque se citan explí citamente partes sobre la anatomí a humana en el titular de oriente anuncio de Internet, bien podrí a parecer en comparación a nos hallá ramos ante el reclamo de un complejo hotelero de esos en los que se puede beber y comer lo que se desee por un precio cerrado.

A aquellas alturas, no me sorprende — si me preocupa — la confusió n interesada entre salud por otra parte negocio, entre la cirugí an esté tica conforme rama de la Medicina y como producto sobre consumo, sujeto a los precios de mercado, cortésmente sus rebajas y sus saldos. Pero sí me llama la atenció n que en la portada de dicha pá gina se destine esa concurrencia só lo al pú blico femenino.

¿ Es la cirugí an esté tican esta es una cuestió n de gé nero? No lo creo, en absoluto, en tanto en cuanto está destinada a mejorar la vida de las personas. No só lo elimina complejos, sino que repara partes por otra parte rasgos dañ ados por accidentes o por herencia gené tica.

Creo, por lo tanto, que esa ausencia de hombres en las publicaciones relacionadas respetuosamente lan esté tica en general se debe a factores socioculturales.

Uno, de peso, ser la exigencia de belleza que ha rodeado tradicionalmente a la mujer, que excluí an al hombre y que, ahora, con la tiraní a sobre la imagen ha igualado a todos. Ocurre en comparación an este proceso es incipiente y continú an existiendo ellas quienes se ven má s presionadas an estar radiantes en todo momento.

Nuevo, por supuesto, es la predominancia de la sociedad tradicional, en su vertiente machista, que consideraba aquello sobre que “ el hombre como el oso, todo lo que má s feo, má s hermoso”. No concibe tanto que hubiera sido impensable que un varó n se depilase las piernas, se hiciese las cejas o que, ni mucho menos, pasase pasa quiró fano para quitarse la barriga cervecera en comparación a se enseñ aba como un trofeo.

Seamos sinceros y realistas: se operan má s mujeres que hombres. Ninguna duda. Las cifras lo revelan. Pero dejo una pregunta en el aire: ¿ Qué ocurrirí a si la tendencia de cuidado de la imagen masculina no só lo se consolida sino que se explota comercialmente tanto al igual que el caso de la mujer?

Encima de diez añ os má ximo, ninguno calvo.

Moisé s Martí n Anaya es director de Clí nica del Dr Moisé s Martí n Anaya

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